Demencias y Estimulación Multisensorial

Por: María José Orellana

Cuando escuchamos la palabra “demencias”, ¿qué se nos viene a la cabeza?. En la mayoría de los casos, miedo y desconocimiento. Hoy hablaremos en términos generales y sencillos, lo que es la demencia y un abordaje de intervención bastante innovador, la estimulación multisensorial.

Se hace referencia que la demencia es una enfermedad crónica, neurodegenerativa, no transmisible, asociada a discapacidad, dependencia y morbimortalidad (MINSAL, 2017). En el Plan Nacional de Demencias de Chile,  se define que es “una condición adquirida y crónica, caracterizada por un deterioro de diversas funciones cerebrales, sin distinción de sexo y situación económica, que se acompaña de síntomas cognitivos, psicológicos y cambios conductuales.” Conocemos además que es una enfermedad de causa multifactorial y progresiva, generando un concepto que podemos pensarlo como un paraguas, donde incluye varios tipos de demencia: Alzheimer, vascular, demencia con cuerpos de lewy, frontotemporal y mixta. 

Si bien la demencia puede afectar a personas en diversos ciclos etarios, su mayor prevalencia es en la adultez mayor, generando con su avance, dependencia y discapacidad física y mental. Alrededor de 35 millones de personas en el mundo tiene algún tipo de demencia (MINSAL, 2017), con una proyección a 135 millones de personas por año al 2050 (Alzheimer’s Disease International, 2013), lo que convierte a las demencias en una prioridad mundial en su abordaje. 

El impacto de las demencias tanto a nivel mundial como nacional es enorme, diversas estadísticas y estudios nos muestran esta realidad; pero donde se hace visible más crudamente, es en la cotidianidad de la persona que la padece, en su red familiar, en el deterioro de su calidad de vida a través de los años. Por eso se hace necesario fortalecer las políticas públicas en torno al tema, implementar las intervenciones de salud eficaces y continuar la innovación en el área. 

En cuanto a intervenciones de este tipo de cuadros se trata, son varias las estrategias, entre ellas las terapias farmacológicas convencionales, combinadas con intervenciones cognitivas, por ejemplo reminiscencias, terapia de orientación a la realidad, otras como musicoterapia y arteterapia. Hoy hablaremos de una estrategia que se viene desarrollando hace algunos años, en Holanda inicialmente como el método Snoezelen y ya implementada en varias partes del mundo, la terapia de estimulación multisensorial, que tiene como objetivo la estimulación de diversos canales sensoriales en las personas mayores con demencia y otras patologías. 

Este tipo de intervención es una herramienta que impacta positivamente, en algunas habilidades psicomotrices y mejorando la estimulación de procesos cognitivos, entregando inputs a los sistemas internos de la persona, aprovechando la información mediante los diversos canales sensoriales como lo son el olfato, la visión, la audición, el tacto y gusto. 

La terapia multisensorial se desarrolla en salas especializadas, diseñadas específicamente para interactuar con el usuario por diversos canales sensoriales y dirigidas por profesionales especialistas.  Estas sesiones pueden ser grupales o individuales, con una variación de tiempo determinada por el profesional que dirige, creando en los usuarios, experiencias y sensaciones nuevas, como eje principal. Por ejemplo en personas con demencia tipo Alzheimer, las sesiones se ajustan según la fase de la demencia, dirigiendo los objetivos a las áreas de necesidades de cada caso. 

Este tipo de terapia  permite disminuir el estrés de la persona, mejorar la autoestima y su estado anímico, reducir alteraciones de la conducta, mejorar la sintomatología cognitiva, potenciar el vínculo con el terapeuta y usuario, beneficiar la confianza personal, la comunicación y el espacio seguro para expresarse, entre otros impactos tan beneficioso. También es una instancia que permite la evaluación de habilidades sensoriales y emotivas en el usuario que está realizando la terapia, observando el profesional especialista, las respuestas a cada señal de estímulo y la adaptación de la conducta. 

Esperemos que con el paso del tiempo, éste tipo de metodología se implemente en más lugares y dispositivos de salud, dándole más accesibilidad a las personas mayores y usuarios de la red de salud, que pudieran beneficiarse de la maravillosa estimulación polisensorial.