¡Con Braintoys los niños aprenden jugando!

Es tiempo de JUGAR

por Braintoys Chile

Hace algún tiempo se conoció una cifra poco esperanzadora: en Chile juegan 6000 horas menos de lo esperado, atribuyendo esto a dos factores principales: la escolarización temprana y el terreno ganado por las pantallas. Me detendré en ambos puntos.
El tema del juego es relevante y se nos presenta hoy la urgencia de ponerlo como una prioridad.
¿A qué y con que juegan los más pequeños?
Si bien puede parecer que el juego es un tema de niños, esta es una afirmación cierta a medias. ¿Por qué? Porque aunque son los niños y niñas los que más juegan, deben tener las oportunidades y el contexto adecuado para hacerlo.
Enriquecer los espacios en los cuales se produce el juego es vital. Asumir el desafío de ofrecer objetos de distintas texturas, formas, olores, colores, materiales, peso, etc. nos saca de la zona de confort y nos lleva a mirar mejor que estamos comprando y que le entregamos a nuestros niños. De estos objetos nace el juego, pero depende de los adultos que tipo de objetos tendrá ese niño a la mano. Nosotros elegimos y compramos, o aceptamos tales y cuales regalos, vamos filtrando y ordenando.
Surge entonces una segunda tarea para los cuidadores (padres, madres, abuelos..): ordenar los espacios de juego. Hace décadas María Montessori nos inspiraba con la frase “el orden externo ayuda al orden interno”.
Pensemos una situación ficticia: Juan, de 3 años, tiene un lindo baúl con todos sus juguetes, autitos, animales, disfraces, trenes, baldes y palas, instrumentos musicales, pelotas… todo lo que necesita está ahí. Cada vez que quiere jugar, saca todo lo del baúl hasta dar con ese valioso juguete que es su favorito. Por supuesto, toma ese juguete y deja el resto esparcido por ahí.
Ana también tiene 3 años, tiene un mueble con sus juguetes. En ese mueble hay varias cajas y canastos. En cada caja hay un tipo de juguete.

Por ejemplo hay una caja de animales, otra de pelotas, otra de disfraces, un canasto de instrumentos y otro de trenes. Si Ana quiere jugar a algo, toma la caja que necesita (a veces saca dos!)
¿Cuál de los dos niños aprovechará más su juego? ¿Con que disposición se inicia el juego en ambos casos? ¡Los invito a hacer la prueba! No tiene que esta todo súper clasificado, pero al menos tener un orden, que sea comprensible para el niño o niña. Esto será un gran beneficio para la familia.
¿Qué pasa con las pantallas?
La sociedad norteamericana de pediatría indica que los menores de 2 años no debiesen estar expuestos a la TV. Así de categóricos. Y después de esta edad el tiempo frente al televisor no debiese ser más de 1 o 2 horas.
El problema de la televisión es la gran cantidad de información que debe procesarse por segundo y que afecta considerablemente el desarrollo cerebral de un niño pequeño, que se encuentra en plena formación de su arquitectura neuronal (tejido del cerebro que procesa la información).
Además ver TV por largos periodos le resta tiempo y energía a actividades que demandan movimiento, razonamiento, análisis, entre otros
Con las otras pantallas pasa esto mismo y se le suma el componente de la individualidad. Para jugar en el celular o iPad solo debo estar conmigo, sin necesidad de compartir.
Y compartir es LA clave del juego. En el juego pasan cosas, se elaboran vivencias y experiencias, se comunica mi forma de interpretar la vida, descubro habilidades y capacidades, aprendo, comunico, manifiesto mis gustos e intereses.
Por eso para los adultos jugar es una oportunidad para conocer a nuestros niños, acompañarlos, estar disponibles, aprender con ellos.
Si reducimos el uso de las pantallas en nuestra vida cotidiana, apagamos la TV, y proponemos instancias de juego, estaremos haciendo una gran inversión, una apuesta ganadora!

María de los Ángeles Castro
Directora Ejecutiva Fundación Infancia Primero
www.infanciaprimero.org


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